Sistemas de tratamiento de aguas residuales y su concepción en la cultura guatemalteca

Guatemala es un país rico en recurso hídrico, así como en muchos más. Como guatemaltecos somos parte del ciclo del agua; correcto, somos parte del ciclo antropológico del agua. Al momento de tomar agua, la regresamos usada al ciclo. Pero ¿realmente la estamos regresando en la calidad que la tomamos?, y siendo un poco más crítico, ¿la estamos regresando al lugar del que la tomamos? El agua es un recurso vital tanto para los humanos como para el resto de los seres vivos, somos parte crucial e importante del ecosistema, pero no somos los únicos.

Imagen Río Madre Vieja

Fuente: Imagen de Río Madre Vieja. Prensa Libre. 2021

La cultura guatemalteca tiene una arraigada conexión con la preocupación por los recursos naturales, en parte debido a la rica biodiversidad del país y a la profunda relación que muchas comunidades, especialmente las indígenas, mantienen con la tierra y la naturaleza. Sin embargo, esta preocupación se enfrenta a desafíos significativos, como la presión de la industrialización y el crecimiento económico medido por el Producto Interno Bruto (PIB), que a menudo conducen a la explotación de recursos naturales sin una adecuada consideración por su conservación y sostenibilidad, generando conflictos entre la protección ambiental y el desarrollo económico. En 2021, en una publicación de Prensa Libre, hablando sobre el recurso agua, el titular hablaba sobre que Guatemala sigue sin aprovechar el excedente de agua que posee mientras muchos sufren escasez, lo que marca una gran necesidad de atención a este recurso vital.

El principal objetivo para el desarrollo es ser realistas y buscar la sostenibilidad. Es bajo esta premisa que entra el concepto de los sistemas de tratamiento de aguas residuales. Para ser un actor que no solo consuma, si no que aporte en el ciclo del agua, debemos incluir dentro de cada proyecto de desarrollo económico el interés por el tratamiento de aguas residuales.

En una noticia presentada por Prensa Libre en noviembre del 2023, tras una entrevista con el viceministro del Agua en ese momento, Luis Rodolfo Castro, se indicó que las Plantas de tratamiento de aguas residuales en Guatemala, ascendían a la cantidad de 600 pero que eran insuficientes porque “se consideraba que la cantidad mínima debían ser 2 mil”. El especialista Félix Aguilar, en la misma noticia, incluso mencionó que la cobertura de tratamiento de aguas residuales no supera el 20% de lo que se requiere. Así como las imágenes, estas cifras hablan mucho más que mil palabras. Sin embargo, esta necesidad no está siendo atendida ni es prioritaria para muchos guatemaltecos.

Vale la pena aclarar que para abarcar el 80% restante de la cobertura del tratamiento de aguas residuales, no es necesario contar con más de 3mil (o muchísimas más) plantas de tratamiento. A diferencia de la cultura o creencia popular, el enfoque no debe estar en la cantidad de estructuras físicas, sino que debe ser en función de la atención al caudal generado de aguas residuales. Aclarando un poco más, el 80% restante de la cobertura pudiera llegar a ser atendido por unas 1000 plantas más, que tengan una mejor adecuación a las fluctuaciones de caudal, o pudieran ser menos plantas, pero construidas por Mancomunidades. El tratamiento de las aguas residuales generadas a nivel industrial o municipal no debe ser medido en cantidad de estructuras, si no en metros cúbicos tratados, y para ello se necesita convertir la necesidad en compromiso.

La necesidad convertida en compromiso

Previo a incluir dentro de cualquier proyecto nuevo o existente el juicio sobre la existencia o inexistencia de una “planta de tratamiento de aguas residuales”, hay que analizar su necesidad. Realmente ¿el agua utilizada en cualquier de los procesos requiere una construcción de una planta de tratamiento? O ¿puedo simplemente ajustar mis procesos y con eso mejorar la calidad su descarga o reúso? ¿El agua que se genera como residual será descargada o puede ser reutilizada en algún proceso? El primer paso para responder a la necesidad de siempre contar con agua en cantidad y calidad precisa es analizar si puedo simplificar cada proceso interno y de esta forma ahorrarme grandes construcciones o tratamientos. Con esto hago importante la necesidad de comprometerse a no buscar una solución al final del tubo, más bien actuar desde cada una de las etapas que utilizan agua. Enfatizando, en que el agua que actualmente se descarga al final del tubo, será el inicio de un proceso de alguien más. Por ejemplo, aunque muy general, el agua que descargo hacia el río Motagua, en algún punto será la fuente más cercana de agua para la agricultura o para proyectos hidroeléctricos. Sin ir tan lejos, y quedándonos dentro de la ciudad, la planta de tratamiento Lo de Coy, operada por EMPAGUA recibe y da tratamiento al agua para abastecer la ciudad Capital.  Si previo a conformar el acueducto, alguna empresa, condominio, casa particular u otro, descarga aguas residuales a los ríos Pixcayá y Xayá, es justo esa agua la que deberá tratarse para ser consumida por los habitantes de la ciudad capital. El ciclo no se detiene, no se filtra solo y no espera.

Planta Lo de Coy

Fuente: De izquierda a derecha, entrada del agua y fotografía de etapas de la Planta Lo de Coy. Fotografías propias, 2018.

Sistemas y plantas de tratamiento

El agua, es una vía de transporte de contaminantes biológicos y químicos que pueden llegar a causar diversas enfermedades. Es imprescindible analizar la calidad del agua y compararla con la calidad necesaria para el uso que se le dará después. Al realizar esta comparación es que se obtiene el objetivo del tratamiento y finalmente al diseño del tratamiento propuesto. En esencia, el tratamiento del agua es mejorar la calidad física, química y bacteriológica del agua provenientes de obras de toma ya sea para el consumo y aprovechamiento del hombre, animales, agricultura e industrias. Conociendo el origen del agua y sus características físicas, químicas y bacteriológicas (y microbiológicas) se define la combinación de componentes que corregirán la calidad del agua al objetivo deseado, es decir se define el sistema de tratamiento de aguas residuales.

Un sistema, dentro del contexto de ingeniería y otras disciplinas afines, es un conjunto de componentes interrelacionados que trabajan juntos para lograr un objetivo común. En el contexto del tratamiento de agua residual, el sistema en sí hace alusión a todos los componentes (vivos y no vivos) que son necesarios para transformar el agua residual con características iniciales a un agua residual con características distintas esperadas. Comúnmente, en Guatemala se tiene en la punta de la lengua el término “Planta de tratamiento de agua residual”, inequívocamente para definir indistintamente a un sistema o a una planta de tratamiento. Sin embargo, la diferencia entre un sistema y una planta de tratamiento radica principalmente en el alcance y complejidad.

El sistema de tratamiento de aguas residuales:

  • Incluye el conjunto de componentes y procesos diseñados para tratar las aguas residuales en un área o proceso específicos.

  • Incluye variedad de elementos como tuberías, estaciones de bombeo, unidades de pretratamiento, sistemas de recolección de transporte, entre otros.

  • Abarca todas las infraestructuras y procesos, basados en las operaciones unitarias más simples.

La planta de tratamiento de aguas residuales:

·       Es una instalación específica dentro de un sistema de tratamiento de aguas residuales.

Dentro del sistema se pueden realizar diseños sencillos o complejos en función de la calidad con la que se requiera. Allí entra el ingenio y conocimiento del especialista en el diseño y el compromiso de quien necesita mejorar la calidad del agua residual; juntos se enfrentan al vaivén del proceso de selección del sistema y si es necesario a la construcción de la planta de tratamiento. Las opciones son infinitas, y algunas tienen etapas tan simples como la sedimentación hasta sistemas complejos que incluyen más de seis operaciones unitarias (físicas, químicas y biológicas) para la remoción de los contaminantes.

Los sistemas de tratamiento de aguas residuales pueden variar en alcance y complejidad, pero en general se pueden clasificar en tres tipos principales: sistemas convencionales, sistemas avanzados y sistemas naturales o verdes.

Sistemas Convencionales:

  1. Utilizan una combinación de procesos físicos, químicos y biológicos para tratar las aguas residuales.

  2. Incluyen procesos como la sedimentación, la filtración, la desinfección con cloro o ultravioleta, y la biodegradación mediante lodos activados u otros métodos.

  3. Son ampliamente utilizados en plantas de tratamiento municipales e industriales debido a su eficacia en la remoción de contaminantes.

Esquema de una Deúradora de Aguas Residuales

Fuente: BlueGold. 2020. https://www.bluegold.es/es/el-tratamiento-de-lodos-de-depuracion-de-aguas-residuales/

Sistemas Avanzados:

  • Incorporan tecnologías más sofisticadas para una mayor remoción de contaminantes, por lo que van más allá de los sistemas convencionales.

  • Pueden incluir procesos como la ozonización, la membrana de ultrafiltración, por flotación con aire disuelto o la desinfección avanzada mediante luz ultravioleta.

  • Son utilizados en casos donde se requiere un tratamiento más riguroso, como en la reutilización del agua para usos potables o industriales de alta pureza.

Equipo de flotación por aire disuelto

Fuente: equipo de flotación por aire disuelto. Synertech. https://www.nyfdecolombia.com/aguas-residuales/sistema-de-flotacion-por-aire-disuelto-daf

Sistemas Naturales:

  • Estos sistemas aprovechan procesos naturales para tratar las aguas residuales, como la filtración por medio de humedales, la fitodepuración o la biodegradación en lechos de vegetación.

  • Son menos intensivos en energía y requieren menos infraestructura que los sistemas convencionales o avanzados.

  • Son utilizados principalmente en aplicaciones descentralizadas o en áreas donde es difícil implementar sistemas convencionales, como zonas rurales o comunidades pequeñas.

Laguna de oxidación anaerobia

Fuente: Laguna de oxidación anaerobia. Verde. https://colombiaverde.com.co/geografia/hidrografia/lagunas-de-oxidacion-anaerobias/

En Guatemala, así como en el resto de Centroamérica, se tiene la triste experiencia de contar con muchos sistemas de tratamiento de aguas residuales que fueron construidos con las mejores intenciones pero que han sido abandonados. En muchos de esos sistemas, las tecnologías seleccionadas no fueron las más apropiadas en aspectos económicos y operacionales (mano de obra no calificada para operar o dar mantenimiento). Esto siempre resulta en un desperdicio de dinero por sistemas insostenibles, causados por la escasez de análisis de las necesidades

La gestión integral del agua, que abarca desde la conservación hasta el tratamiento de aguas residuales, es crucial para mantener la disponibilidad y calidad del recurso hídrico. Esto implica promover prácticas de uso eficiente del agua y la reutilización de aguas tratadas, así como capacitar al personal y educar a la comunidad sobre la importancia del tratamiento adecuado del agua. Además, se necesita una evaluación exhaustiva de las opciones técnicas y económicas disponibles, considerando factores como la eficiencia del tratamiento, los costos de operación y la participación comunitaria y privada en el desarrollo y mantenimiento de las plantas de tratamiento.

La participación de las comunidades y el sector privado es esencial para el éxito a largo plazo de las plantas de tratamiento de aguas residuales. Las comunidades locales deben estar involucradas en todas las etapas del proceso, desde la planificación hasta el monitoreo, mientras que el sector privado puede aportar recursos financieros y experiencia técnica para garantizar la viabilidad y sostenibilidad de las instalaciones. Mediante una combinación de gestión integral, capacitación y participación comunitaria y privada, se puede mejorar significativamente la calidad del agua y proteger los ecosistemas acuáticos para las generaciones futuras. Guatemala tiene un largo camino por recorrer respecto a la atención adecuada en el tratamiento de aguas residuales, y cada ciudadano debe estar comprometido a ser parte eficaz del ciclo.

Referencias

USAID; CCAD; Oakley, Stewart; Salguero, Louis (2011). Tratamiento de Aguas Residuales Domésticas en Centroamérica. Un manual de experiencias, diseño, operación y sostenibilidad.

Orellana, Jorge A (2005). Ingeniería Sanitaria. UTN-FRRO

MSPAS (2003). Inventario de Tecnologías de Agua y Saneamiento en Guatemala. Utilizadas en comunidades rurales e indígenas. OPS - OMS.

Morales Rodas, Sergio (2023). ¿Cuántas plantas de tratamiento se piensan construir en Guatemala el próximo año? Guatemala: Prensa Libre. https://www.prensalibre.com/guatemala/comunitario/cuantas-plantas-de-tratamiento-se-piensan-construir-en-guatemala-el-proximo-ano/

Morales Rodas, Sergio (2021). Guatemala sigue sin aprovechar el excedente de agua que posee mientras muchos sufren escasez. Guatemala: Prensa Libre. https://www.prensalibre.com/guatemala/comunitario/guatemala-sigue-sin-aprovechar-el-excedente-de-agua-que-posee-mientras-muchos-sufren-escasez/

Escrito por MSc. Ing. Jessy Alfaro de Orellana, Subgerente Técnico

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